
Nuestra aventura por Argentina — Paso a paso
Paso 1: La salida de Nicaragua — una odisea
Elegimos Semana Santa porque coincidía con las vacaciones de mi esposa y yo podía tomar algunos días. Pero teníamos que salir el último viernes antes de Semana Santa y corríamos el riesgo de perder el vuelo.
Yo tenía que salir antes del traspaso en el trabajo. Salí bien completo, pero mi esposa estaba molesta por el estrés de la hora. Finalmente logramos salir de Nicaragua y poner rumbo a El Salvador.
Paso 2: El Salvador → Colombia — en la cabina con los pilotos
Llegamos a El Salvador y abordamos otro vuelo rumbo a Colombia. Por falta de espacio, terminamos en la cabina con los pilotos. Una experiencia increíble que jamás olvidaremos.

Paso 3: Escala en Colombia — Juan Valdez y una que otra grosería
Llegamos a Colombia ya de noche, solo queríamos descansar. Pagamos la sala VIP de Avianca y nos dormimos ahí mismo.
Como me encanta el café, fuimos a buscar al famoso Juan Valdez. Y la verdad, asqueroso. No pude evitar decir «café más mierda», aunque no es tan malo, pero tampoco es lo que dice la gente — es café comercial.
Esperamos horas hasta que por fin abordamos el vuelo rumbo a Argentina. Cinco horas muy sufridas: los asientos incómodos no los recomiendo para vuelos tan largos. Mi esposa tiene poderes para dormirse en cualquier lado; yo, en cambio, me la pasé viendo películas y descubrí que The Shawshank Redemption es una maldita obra de arte.
Paso 4: ¡Llegamos a Buenos Aires!
Después de cinco horas, tarán… llegamos.

Del aeropuerto nos fuimos directo al apartamento. Tomamos Uber — primera vez que usaba esa app — y en el camino vi a lo lejos las grandes favelas de Buenos Aires. Luego entramos a la ciudad y es hermosa, elegante. Europa en Sudamérica.
Teníamos hambre. Como yo nunca había salido del país, mi esposa me recomendó probar KFC (curioso, pronto abrirá uno en Nicaragua). Estuvo bien, diré, pero sigo prefiriendo el Tip Top.
Los siguientes días fueron largas caminatas a pie por Buenos Aires.

Paso 5: La Boca, Caminito y el asado
Durante la semana visitamos La Boca, el barrio homónimo. Maradona y Messi están en cada esquina: murales, camisetas, banderas. En Caminito probé el famoso asado argentino… insípido. ¿Así comen los argentinos?
En el mercado probé el famoso choripán. Meh. La verdad, la comida argentina no es lo mío. Pero la cerveza más famosa de ellos, Quilmes, esa sí me encantó.
Para un nica acostumbrado a desayunar pesado, los desayunos argentinos son pésimos. Un pan y un café horrible. Y hablando de café: no saben tomar café. En todos lados es horrible.
Excepto en Toki Moments, un café de familia japonesa. El encargado es un barista profesional y tienen verdadero café de especialidad con varios métodos de infusión. Probé la Aeropress, que nunca la había probado, y me encantó.
También fuimos a la galería más famosa de Argentina. Y una noche fuimos a probar la Fugazzeta, la famosa pizza argentina. La verdad, meh. Fuimos a Güerrín, estaba lleno, hicimos fila pero no tardamos. Y repito: fue meh.
Fuimos al Puente de la Mujer, un sitio hermoso. Hice la broma de que era El Salvador Allende del primer mundo. Pero cuando intentamos comprar dos cervezas en happy hour nos dimos cuenta de que era El Salvador Allende de Dubái: carísimo.

Por la mañana fuimos a la biblioteca — bellísima, parece de película. Aunque no pudimos comer porque la mesera era lentísima. La verdad, Argentina y la comida no van bien.

Hicimos vida de casados en Buenos Aires: íbamos de compras, salíamos a caminar y mucho. Conocimos el Estadio Monumental — la Bombonera es genial, pero el de River Plate es otro mundo.

También conocimos la gran flor metálica y el Barrio Chino. Todo genial.
Paso 6: El regreso a Nicaragua
Y al final emprendimos nuestro viaje de regreso. Cansado, pero vi F1 (la película de Brad Pitt) en el vuelo — buena, la verdad jaja. Pero menos glamour: solo queríamos volver a la casa y descansar.
Fue un gran viaje. Argentina nos recibió con los brazos abiertos, nos dio experiencias inolvidables, y aunque la comida no fue lo nuestro, nos llevamos el corazón lleno. 🇦🇷❤️🇳🇮